Si llegas a Gandia el primer día de la Fira i Festes, lo primero que oirás será un retumbar de tambores por las calles. Es el Tio de la Porra, el personaje más querido de la ciudad: la fiesta acaba de empezar.
Qué es el Tio de la Porra
El Tio de la Porra es un heraldo de farsa: un pregonero burlesco cuya única misión es anunciar a toda la población que la Fira i Festes queda oficialmente abierta. No va solo: desfila al frente de una banda de percusionistas que ejecuta una marcha militar rítmica a base de tambores, redoblantes y bombos. Ese estruendo es imposible de ignorar — para eso existe.
Es, además, patrimonio reconocido: la Generalitat Valenciana lo declaró Bien de Relevancia Local Inmaterial en 2012 (Orden 22/2012, de 20 de junio).
Cómo reconocerlo
La indumentaria, formalizada en 1929 sobre los patrones del uniforme de granaderos de 1808, es inconfundible: casaca azul con cuello, solapas y bocamangas de un rojo intenso, pantalón blanco de gala, camisa con chorreras y polainas oscuras. En la cabeza, un morrión azul con un vistoso penacho encarnado en el flanco izquierdo.
Pero lo que convierte el uniforme en farsa son las gafas oscuras desproporcionadas y la enorme nariz postiza —el nassot— que llevan todos los miembros de la comitiva, con una banda ceremonial cruzada al pecho. El líder empuña además la pieza que da nombre al personaje: una gruesa porra dorada que hace de bastón de mando.
El día grande: así se vive
Todo ocurre la mañana del primer día oficial de la Fira, que cae siempre el primer viernes de octubre o el último de septiembre. Desde primera hora, varias bandas —hasta siete simultáneas— se despliegan para “asaltar” los colegios: entran en las aulas al compás de los tambores, interrumpen la clase y ordenan a los estudiantes dejar los deberes y sumarse a la fiesta. Cubren todos los centros educativos, y también visitan centros de salud, el hospital y las residencias de mayores.
Hacia las 13:00–13:30, todas las formaciones confluyen en la Plaza Mayor para un ensordecedor toque conjunto que culmina con un bombardeo pirotécnico en el ayuntamiento. Allí verás el gesto que sella la apertura: el alcalde entrega la maza de mando al Tio de la Porra principal —papel que suele encarnar el presidente de la Federació de Falles— desde el balcón municipal. En la edición 2025, las bandas salieron a las 9:00 del viernes 3 de octubre y se concentraron en la Plaza Mayor a las 13:00.
La historia real (y la leyenda)
Durante décadas se contó que el uniforme militar y los narigudos eran una sátira para ridiculizar a las tropas napoleónicas. Es una buena historia, pero es leyenda: los historiadores locales Josep Joan Coll y el dramaturgo Josep Gonga la han desmentido — un mito gestado tardíamente por comisiones falleras de la ciudad.
El origen documentado está en el Tambor Mayor de la Milicia Nacional de Gandia, el pregonero que en el siglo XIX transmitía a tambor los comunicados, la apertura de las puertas de la muralla y el inicio de las fiestas a una población mayoritariamente analfabeta. La primera mención escrita del personaje es de 1871: el notario y cronista Pasqual Sanz i Forés describe un “figurón grotescamente vestido” recorriendo la población con un tambor, seguido de estudiantes de las Escuelas Pías disfrazados de regidores con descomunales narices. En 1934 arrancó oficialmente el ritual de la liberación escolar, y en los años sesenta el maestro Josep Lloret, desde las Escuelas Pías, revitalizó la banda escolar y aseguró el relevo.
Hoy las bandas —organizadas por el Ayuntamiento con la Federació de Falles— se agrupan en categorías: estudiantes, una banda infantil de colegios que rotan cada año, y bandas sénior y de colectivos sociales, como las hermandades de Semana Santa, las fallas o la Fundación Espurna.
Lo que significa para Gandia
Para los gandienses, el sonido de estos tambores marca la frontera entre el verano y el otoño: el arranque del nuevo año social y escolar. Hay hasta estribillo propio, que todo el mundo conoce: “El Tio de la Porra menja pa i salmorra; el Tio del Porrí menja pa i salmorrí”.
En otros pueblos de la Safor —Bellreguard, Ador, Oliva— existen heraldos parecidos, pero el de Gandia se distingue por su antigüedad documentada y su estatus de Bien de Relevancia Local. Un detalle de identidad: la estrela caudata, la estrella de seis puntas de la heráldica de Gandia, que el cartel de Mireia Durà de 2018 destacó como marca propia frente a los vecinos. La figura tiene incluso vida fuera de la Fira, con pasacalles veraniegos en la playa dentro de la campaña “Gandia a la Mar”.
Consejos para verlo
- Madruga. El asalto a los colegios empieza a primera hora de la mañana; en 2025, a las 9:00. Es la parte más espontánea y fotogénica.
- Elige tu momento. Por la mañana, cualquier calle del centro puede sorprenderte con una banda; si solo puedes ver una cosa, ve a la Plaza Mayor antes de las 13:00 para el toque conjunto y el bombardeo pirotécnico final.
- Con niños, perfecto — es una fiesta pensada para ellos, aunque conviene contar con el volumen de los tambores. En los actos multitudinarios, el Ayuntamiento habilita carpas de seguridad infantil que reparten pulseras identificativas gratuitas con el nombre del niño y tu teléfono.